Tres ejercicios para reinventarte con éxito este verano

¿Sabes que el verano es el mejor momento para hacer un reskilling de tu vida? El 60 % de los profesionales se encuentran en esta época estival con un dilema: ¿lo que hago me representa? No quieras saber la respuesta… ¿O sí? Si quieres aprovechar agosto para tener un septiembre rentable, sigue leyendo porque te puede cambiar la perspectiva y quién sabe si algo más.

Desconexión versus reconexión

Que sí, que el verano es para desconectar, descansar y volver con las energías cargadas lo sabemos y lo ansiamos todos, pero… ¿cuánto tiempo tardas en hacer eso? Según los expertos, una semana. Tardas una semana en sentir que tu cuerpo se aligera y tu mente deja de estar en alerta, pendiente de lo que sucede o no, controlando y organizando –siempre y cuando la desconexión digital sea posible, que para el 64% de los trabajadores no lo es según un estudio de Infojos-.  ¿Y después de esa semana? Después de esa semana aflora lo que llevamos meses en nuestro inconsciente de forma latente, lo que no nos hemos permitido sacar a la luz: empieza a coger forma el conocimiento, la experiencia, los detalles que hemos ido acumulando todos esos meses atrás mientras desarrollábamos nuestro trabajo. Es decir, dejamos espacio para la creatividad. Y ¡esa es la primera señal!

Cómo rentabilizar mi agosto

Así empieza todo. Es la señal de que, sin prisa pero sin pausa puedes introducir cambios en tu vida -personal y profesional porque ya van ligadas- ver con claridad y tomar ciertas determinaciones, sin estrés, ni presión.

Más del 30% de los trabajadores se plantean cambiar de empleo a la vuelta de vacaciones, que lo logren o no dependerá de la planificación, organización y los pasos que hayan decidido dar para lograrlo.

A veces, basta con un pequeño cambio o un reconocimiento para, en lugar de hacer un super cambio de trabajo, estar mejor en el actual.

Te dejamos algunas recomendaciones clave para sacarle el máximo provecho a tu desconexión:

  1. Escucha y observa a tu alrededor y verás con más claridad las ideas que te llegan; no las rechaces. Te recomendamos que las anotes, sin mucha elaboración, solo una palabra o una frase. No necesitas desarrollarla pero quizás encuentres una forma diferente de ser más resolutiva, de gestionar el tiempo, de saber con quien sí o con quién no trabajar. Poner límites. No te ocupará tiempo porque será algo más intuitivo pero que te irá abriendo el camino.
  1. Valora cómo te hace sentir tu trabajo: qué cualidades de ti saca a la luz y cuáles resalta que te faltan. Apúntalas. Así podrás calibrar tus perspectivas de crecimiento y desarrollo profesional. A nadie se le escapa que el elemento más descorazonador es que no se te de un hueco, un reconocimiento en tu trabajo. En este sentido, puntúa el tiempo que tengas para ti, la confianza que te da la empresa y el reconocimiento por parte del equipo.
  1. Prepara y decídete a hacer esa formación online que llevas un año posponiendo; elígela con tiempo, sin la presión de cumplir objetivos inminentes sino de verlos encauzados a medio plazo, de resaltar tus competencias y de aportar lo que tú tienes en el lugar que te necesita. Si has hecho bien los dos primeros pasos, formarte es lo que te permitirá materializar o potenciar tus metas en septiembre.

Lo dicho, septiembre es un buen mes para retomar proyectos y volver a la rutina con mayor motivación. ¡Haz que este sea el tuyo!