¿Cómo se pueden bonificar los cursos de formación?

¿Has planificado ya tu formación para 2022?

Pues si aún no lo has hecho y no sabes cómo empezar, te vamos a dar algunas claves esenciales para que empieces con buen pie… Y lo primero que tienes qué saber es qué cursos puedes bonificar… En principio, si tienes una empresa, tienes una selección de cursos bonificados esperando para que los hagas y formes a tus trabajadores a coste cero. Aquí te contamos más sobre esta primera parte del proceso:

¿Y cómo hago el proceso para bonificar los cursos?

La pregunta que todas las empresas se hacen llegado a un determinado momento es esa: Cómo puedo bonificar los cursos. Muy fácil. Todos se pueden bonificar si se tienen en cuenta una serie de aspectos. Lo primero es tener muy claras las necesidades de tus equipos, sus motivaciones profesionales, en qué se puede mejorar; hacía donde dirigir los programas formativos, qué carencias hay, si necesitas hacer más competitiva un área o ayudar a motivar a un equipo… Son preguntas que tienes que hacerte porque los cursos que elijas deben estar relaciones con tu sector y con los perfiles profesionales de los trabajadores. Debe haber una correlación porque esas formaciones van a ir dirigidas a mejorar y potenciar sus cualidades y, por tanto, las de tu empresa.

Te aconsejamos que hagas una lista de las necesidades que necesitas mejorar y que cuentes con tus trabajadores para detectarlas

Parece obvio pero es es donde fallan gran parte de las empresas: en no tener en cuenta cómo deben ser los cursos elegidos para que cumplan con todos los requisitos para ser bonificados.

La formación bonificada para empresas es una oportunidad de mantener activos a tus equipos y empieza en el mismo momento en que decides que hay que dar un salto cualitativo.

¿Cómo escojo los cursos para bonificarlos después?

  1. Conocer las necesidades de tus profesionales para cubrirlas formativamente
  2. Encontrar los cursos que se ajusten a esos perfiles, dirigidos a su ámbito profesional o a las nuevas competencias que se quieran desarrollar.
  3. Hay que gestionarlos, desde el inicio hasta el final, y comprobar que se lleven a cabo en modalidad presencial u online, dentro del horario laboral. 

Este es el primer paso y hacerlo bien te aligera mucho el proceso. Aunque pueda parecer sencillo, no todas las formaciones sirven ni pueden bonificarse. Por eso cambia mucho el enfoque si lo das solo o con el soporte de un centro de formación para que pueda asesorarte a nivel pedagógico. 

Por supuesto, esto es la punta del iceberg. A partir de aquí tendrás que continuar una serie de trámites y gestionarlos desde la aplicación telemática que la FUNDAE tiene para realizar la bonificación de los cursos.

Es frecuente encontrarse con empresas que no llevan a cabo formación para sus trabajadores porque creen que la bonificación es un proceso muy difícil. No hace falta que seas una de ellas, si ves que el proceso se complica o necesitas delegar la gestión de la planificación formativa, estamos para hacerlo.

Escríbenos a: mmari@factivitats.com

¡Y encontraremos los cursos que tus equipos necesitan!