Ventajas de bonificar la formación de tus empleados

¿Sabes cómo puedes ahorrar tiempo y dinero en la gestión de la formación continua de tu empresa?

Este es uno de los temas recurrentes a la hora de planificar todo el proceso formativo de una empresa: ¿Quién lo hace? ¿Cómo? ¿Dónde me enfoco? ¿Cómo puedo bonificar la formación?… Todo son dudas cuyas respuestas están más cerca de lo que imaginas. 

Como empresa, ya conoces la posibilidad que tienes de bonificar la formación continua de tus trabajadores; y de beneficiarte de las ventajas de hacerlo.

Es un proceso que se repite cada año; y que te permite acceder a los cursos que tú mismo escojas para ayudar y potenciar las capacidades de tus empleados. ¿Has iniciado ya en alguna ocasión este proceso?

Clica aquí si quieres saber los pasos qué necesitas dar para bonificar tu formación empresarial.

Las 5 ventajas que tiene optar por la formación bonificada:

  • Vale para todas las empresas

Solo con que tengas un trabajador dado de alta en el régimen de la Seguridad Social ya puedes optar a tu formación bonificada. Es un recurso equitativo que debes aprovechar y muy beneficioso para la salud empresarial. De hecho, el tamaño de la empresa solo importa para determinar la cantidad de dinero que podrás bonificar.

  • Formas a tus trabajadores a medida

Puedes elegir la formación que necesitan en ese momento y adecuar el proyecto formativo a esa necesidad, desarrollando los cursos qué se impartirán y determinando quién lo hará. Además, puedes contratar a una empresa especializada en formación para que se encargue de dirigir todo el proceso.

  • No gastas dinero: INVIERTES.

 Lo que resulta costoso es descuidar la formación de tus equipos; dejar de interesarte por su evolución y por mejorar sus recursos. Es una manera de olvidarte también de la imagen de tu empresa. No formar a tus trabajadores es un coste que no te puedes permitir en una sociedad cambiante, donde la línea entre el conocimiento técnico y las soft skills son tan tenues.

  • Amplias conocimientos y por tanto también capacidades

Aumentar la competitividad de tu empresa es cuidar la formación a medida. Solo tienes que plantear los objetivos a conseguir a nivel de empresa –por ejemplo, la internacionalización – y desarrollar un plan formativo estratégico hecho a media que potencie ese objetivo: cursos de cultura de país, de lenguas o de gestión según necesidad.

  • Revierte en ti.

El crédito que tienes para bonificar tu formación se revierte de nuevo en ti. Eso quiere decir que la formación puede ser a coste cero. Y no solo la formación. De hecho, contratar a una empresa especializada para que desarrolle toda la gestión, y te ahorre tiempo y dinero, también puede ser bonificable.

¿Habías valorado ya esta manera tan sostenible de formar a tus empleados? Encuentra aquí más información.